El tarot es un método de exploración del inconsciente, un medio de autoconocimiento y crecimiento interno, donde cada arcano extraído funciona como un exponente del momento en que se extrae, un indicador de la situación esencial, siempre en presente.
Esto es posible debido a un principio que Carl Jung llamó “sincronicidad”, que considera que la coincidencia de los hechos en el espacio y el tiempo significa más que un mero azar. Su único criterio de validez es la opinión del observador según la cual el arcano obtenido equivale a una versión fiel de su estado psíquico.
